4.7.21

Rezar o no hacerlo

 

Hay quien divide a Dios: lo coloca en cada detalle del mundo y lo convierte en varios

Hay quien da valor a cada detalle y a dios lo anula

Hay quien engloba cada detalle como parte de una sola divinidad y lo hace religión

Y todos tienen razón

Y todos se equivocan

Cada afirmación funciona como individuo

 pero también conforma un mismo concepto

así que da igual rezar a muchos

rezar a uno solo

o no hacerlo;

lo que te venga mejor estará bien.



3.7.21

Shining

 

Le tocó la locura el hombro

 le abrazó los ojos

 proyectando la herida sobre la cicatriz

se hizo película aquella anécdota que se ahogaba en whiskey;

una película tan delgada en la retina que estaba dentro de ella

     repitiendo las líneas de los noventas como guion

Se actúa el pasado y se improvisa el presente

  el futuro no sé, no lo hemos visto, quizá no hay

    Se agotó la cordura que había en las provisiones

Entre varios, cargan al que ha sido abrazado por la locura

lo alzan como un rey sin reino, un inútil inexplicablemente coronado

Entre varios arrastran los demonios del loco,

   del loco regocijado de diablos y fantasmas

insano aquél que no hace inventario intermitente de su entorno, dice y repasa:

las cortinas azules

las mariposas en el clóset

las colillas en el piso

las botellas escondidas como huevos de pascua

maquillaje en la bolsa, aunque sólo demos la vuelta a la mesa

Maquilla el loco la pared y le pinta los labios al segundero

    sólo quiere rejuvenecer el tiempo, dice

 dice incendiando la última vela para la niña albina

me estoy muriendo, amiga, me estoy desvaneciendo, dice con la luz entre los labios

dice al masticar flores del cementerio que el loco mismo cultivó en la última primavera que se asoleó en una playa enmarcada sobre la caseta de un motel a la orilla de la autopista del Sol

sueña ser la numerología entera, siendo que habita el cero

tiene la mira fijada en babel, tiene al Sol tapándole el dedo

podría ir pero ya no va

su instinto ya no le lleva, sólo le salva

de su misma condición de monarca.

30.12.20

No volver, es todo

 

VOLVER

 

We shall live again.

-Patti Smith.

Has muerto

                Y volviste con lo que antes no vaciaste

Has vuelto

                A caer en trampas antiguas

                               Se te c

                                               a

                                               y

                                               ó

                                                 la libertad

                                                               de renunciar

                                                               de retirarte

                                                               de retractarte

es el tiempo de pertenecernos

esos tiempos que nunca existieron y que están en maleza

son bravas las manos que te vieron comer

de su palma, nació la codicia y cada uno de los terrores nocturnos

para eso has muerto

en el ocaso de la carne

el vino sabe a vino

y las mentiras se repiten hasta que ocurren de repente

                retrasamos el encuentro con el jardín de espejos;

                                                               un reflejo se lanza como ola contra el rostro

has renunciado al calendario

a las horas y los días de la semana

anulas el recuerdo de Gregorio

y te cuelgas al sol, que te pasea como un listón del amanecer al poniente

no hay reloj que te ajuste

que la sombra sea tu arrullo y el tiempo

una cuerda que se tensa

en una melodía con variaciones

de las mismas notas

sustituye el metrónomo al segundero

medir tiempos

 con locuras e instantes,

con el hambre, los cigarros consumidos, el insomnio, la lujuria, el cansancio, las obras repetidas

la muerte ocurre muchas veces antes de ser,     y dejar de ser

así que renacer se ha convertido en el proceso de rutina

rutina

el tiempo aprisionado en su propia circunferencia se hace rutina

renacer exactamente en la misma cuna, mismo signo, misma hora

pero con ese conocimiento         de vidas pasadas

en una misma vida

lineal     se expande en prisma ante el infinito de puertas.

Cada vez que vuelvas, abre todas…         entra a una distinta, cada vez

que se te olvide a lo que has vuelto

never forget pero terminas olvidando todo:

dónde pusiste las llaves

que dijiste 7 versos atrás

la apariencia de la cúpula celeste de antenoche

la ebullición en los hombros de las hornillas

always forget todo lo malo que tuerce el destino

que en un desfiladero rebobina

                en lo obscuro    las cuentas sin saldar

Hay que irse en blanco, dijo un fantasma antes de serlo

cuánto nos aturde ese dicho

del que parte al último parte peor;

para morirse      (hasta para eso)               hay que saber partir.      .




27.9.20

Decreto

 

No voy a pelear contra los años, los voy a archivar

entre la ropa, los gustos y la raíz de una cabellera teñida

no diré “en mis tiempos” como si fueran otros tiempos y el presente fuera intruso

Haré mío el instante, el humor colectivo y lo que provea el paisaje

 eso haré             

antes de que la vida 

caiga como la tarde, como una roca

11.8.20

Honesty

 

Intenté robarme un libro de casa de una yonqui que tenía muy buenos libros

y nula gana de usarlos para algo más

que no fuera vaciar bolsas de polvo blanco

partirlo en rayas verticales

perpendiculares a los renglones del poemario

Lo intenté como la cínica ladrona de libros que soy

pero me descubrieron;

mis dos mejores amigos me descubrieron

y me reprocharon

robarle libros a la yonqui

que minutos antes nos había puesto en situaciones crespas

A la misma yonqui que nos vendió su colección de porcelana

que nos asaltó a cambio de sus minucias

para comprar más polvo

y más polvo

y mi dinero lo hizo polvo y en venganza le robé un libro…

de hecho fueron tres,

de hecho no los robé, pero lo intenté

Algo de Kerouac, algo de Baudelaire y una antología poética sobre brujas

Acerqué mi bolso al librero,

Deslicé

 suave y precisa los dedos entre el tumulto y extirpé los ejemplares deseados

ella misma lo dijo: ya no quiero leer, ya no me gusta escribir

sólo quiero inhalar en calzones, dijo la yonqui, me lo dijo tres veces

eso me repetía en silencio mientras guardaba uno por uno los ejemplares en mi bolsa de terciopelo negro con flores sesenteras

Jamás olvidaré la mirada inquisitiva y dolorosa de Diego, de Demetrio

El reclamo mudo y decepción proyectados en el entrecejo

Ahí lo supe: la yonqui soy yo

                        la asaltante soy yo

                       la adicta sin autocontrol

no sólo es ella, ahora soy yo a quien le sudan las manos

no quiero devolver los libros, son ediciones rarísimas, repetí en mantra

La yonqui nos había dejado solos en el apartamento

Tres, éramos tres

Y ella huyó con los billetes que le dimos y nos dejó

Solos

Entre medio millar de libros selectos que había comprado en años de viejas glorias

El futuro de esas hojas estaba destinado a la humedad, al polvo o al fuego

Igual que ella

Que huyó con los billetes y una cuchara quemada en el reverso

Con su abrigo de peluche y su blusa de Velvet Underground

Que inhaló la última línea que quedaba sobre el libro de Withman

Tomó a un fornido argentino del brazo

y salió del apartamento al que echó llave al salir

¿?

Los tres miramos el librero

Y la bolsa de terciopelo alternadamente

Deja los libros, Athena

Repiten con distintas entonaciones que retumban en la moral

Deambulo entre la culpa y la adrenalina del robo

Sinceramente, lo más sincera que he sido, lo digo

No quería devolverlos

O pensé en devolverlos y volver a tomarlos a la menor oportunidad

Mis amigos, los dos más significativos, no me dejaron

Los dejé aparte por si la yonqui tuviera deseos de dinero fácil

Pero al volver a su apartamento y liberarnos

ella no aceptó el trato;

lo único que ataba a la yonqui al mundo eran esos divinos libros de poetas malditos

ediciones únicas, importadas, artesanales nacionales, edición de colección

La yonqui antes de ser yonqui fue poeta y en alguna parte lo será siempre

Y ella

   como yo

      sabe que

Desprenderse de un libro no es dinero fácil;

es que te saquen sangre,

                                                               que te la roben.

4.6.20

Objetivos de cuarentena



Salir victoriosos del encierro. En su defecto, salir con anécdotas memorables.

Mantener (a toda costa) la salud mental.

Realizar caminatas nocturnas de incógnita a manera de ejercicio.

Tener una dieta nutritiva, sabrosa y saludable (sí, las tres).

Continuar sin consumo de alcohol y tabaco (al menos).

Ahorrar. Siempre ahorrar. Y a veces comprar por Amazon.

Cuidar y procurar los empleos (si los hay o sigue habiendo).

No descontinuar rituales de luna llena.

Tiempo de calidad laboral.

Tiempo de calidad sexual.

Elegir lecturas de variado impacto.

Videollamar a los amigos, distorsionar y reafirmar su recuerdo.

Jugar con las mascotas. Educarlas si hay interés de ambas partes.

Evitar que el gato atrape otro colibrí.

Evitar que el perro sea cómplice del gato.

Regar las plantas (unas diario y otras no).

Comerse las zarzamoras (o se las comen los zanates).

Procurar que la casa esté no tan sucia (o limpia de ser posible).

Cordialidad con nuestros compañeros de cuarentena.

Meditar. Al menos calmar la mente.

Aceptar el enclaustro.

Y lo más importante:

NO ENLOQUECER.

No enloquecer.

No enloquecer.

No enloquecer.

No enloquecer.


28.12.19

Bitácora - Resúmen del 2019


Cariño nuestro, te voy a contar sobre el más grande acto de rebeldía que he practicado. No; no son las 5 veces que he salido del incendio que traté de contener y después le arrojé alcohol al camino, sino la vez que dejé el alcohol para apagar todos los demonios que me estaban quemando los sueños.
Ya sé lo que piensas porque he estado del otro lado: ebria del instante, inhalando las semanas como si fueran segundos, alucinando y alucinando al predicador rehabilitado. “Yo nunca lo voy a dejar, yo no tengo un problema, yo no bebo en exceso, yo no desvanezco oportunidades entre los dedos, yo no dije eso, yo no salí sin pagar del bar, yo no choqué me chocaron, yo no lo rompí así estaba, yo no tengo porque cambiar nada” y un largo listado de “yonos” que sabemos son rotundos “yo siempre”.
Pero las consecuencias nos persiguen incansablemente. Así que, cariño, es tiempo de cambiar.
Ahora gasto en yerba cara, de sabores, de distintas especies, híbridas e índicas, relajantes o eufóricas. Cada semana voy a la casa de té y adquiero la gamma entera del aparador: negro, rojo, verde, morado, azul y blanco. Los bebo compulsivamente; es mi nuevo alcohol. He ahorrado bastante dinero y malos ratos.
He comenzado a ejercitarme. Salgo a trotar a medio día (despierto a las 11, es mi naturaleza). Ordeno mis libros, limpio el hogar, prendo incienso al altar, juego con las mascotas y riego las plantas. Como dicen mis amigas, soy una Blanca Nieves obscura.
Ciertamente la sobriedad me está llevando a una locura contenida, callada, que esparzo discretamente en los cajones. Aprendí a fingir cordura, dicen que soy profesional. Aún no me conocen lo suficiente para saber que estoy esperando la señal para brincar a un dragón más grande, donde pueda explayar los instintos sin rienda. Las señales indican que el mar en calma no hará oleaje. Qué fortuna. Qué decepción.
Desde mi estudio se escucha el bullicio de bares y cantinas que alojan a la cofradía de Baco. Cantan eufóricos chocando sus tarros, derramando whiskey sobre la mesa, bailando a tumbos entre cuerpos desconocidos y ardientes. Le subo a la música para acallar las tentaciones y recuerdos de viejas andanzas. Sorbo el té negro con especias y me encierro en el ascetismo.
Es verdad que perdí el 30% de carisma y que los amigos han dejado de invitarme a salvajes fines de semana; ahora charlamos por teléfono durante las austeras lluvias. Los días transcurren sin lubricante y las noches de viernes son infinitas horas para leer en piyama. Me aburro. Mucho.
Ahora sabrás porqué lo mejor de mi tiempo es cuando me llamas o vienes, ya seas tú o cualquier otro de mis cariños. Porque el cariño no sólo sustituye el alcohol; también llena el vacío ese al que el espíritu del vino nunca llega.   

Poema sin nombre


Cabe la posibilidad
dentro de todo este abismo de incongruencias
de hallar el saludo esperado
cada vez
que los rostros de la multitud
emergen
entre la palma de la noche
y las raíces trasnochadas
lleva la luna la ojera del desvelo intuitivo
sueños de humo consolidan
aquellas promesas del fuego
en que se revelan
rebelan
vuela un espejo de la emperatriz
para no quebrarse
decepciones aceptadas
cantadas sobre la espalda perfecta
que dios le pone al hombre
al encontrarse con talismanes
de oro profano, pagano
 se rehúsa a competir
perseguir un espacio entre la manada
hacerse lobo de mar que se ahoga
desahoga
sobre los hombros de enanas rojas
sacrificio de luz, oficio de lucha
estar combatiendo contra las mareas
ganarle al sol y perderse la tarde
no hay nada ahí, repetía Pandora
tras coagular la sábila
y convertir lo letal en tesoro
había una cura para el olvido
de ese cáliz nadie bebió
sólo la noche, memoria Polaroid
en la soledad absoluta que obsequia el tumulto
el sembradío de párpados es ya una enredadera
la cuadrícula del calendario se hace Rubik
ruedan las granadas; esa fruta explosiva
con acontecer el milagro fúnebre se alivian los males.

28.10.19

Lo que sigue


Lo que sigue


ocurriendo

 en el transcurso del olvido

es esta historia que se autoescribe

ansiosa

que no distingue

si corre o huye o persigue; es instinto o paranoia

lo que sigue transcurriendo

en el lapso que desteje las andanzas

el colapso que entrecorta la memoria

culpa a la vejez, a la demencia; atribuye la erosión pretérita

 que sepultó posible escapatoria

Lo que sigue

ahora que ha llegado la entrega de una terminación no requerida

es seguir

a lo que sigue

al mamífero que se golpea entre cascajo, escarba

restos de parábolas redondas, en círculos

atadura a la avidez no saciada,

a los interrogatorios de oquedad

donde la obscuridad cabe entera

en las premoniciones sin gravamen


Lo que sigue es que olvidemos


Lo que sigue ya viene


Lo que sigue confuso

 corriendo, huyendo o persiguiendo el desenlace es un principio

se persigue el gato la cola y muerde al uróboro en el cascabel.