28.3.26

Sinfonía contaminada (Verdor)

                     - inspirada en los cuadros de Lilia Carrillo


Quizá el busto de Palas se ha quedado sin cuervos,

solo tecolotes afinan flautas de hueso

en vez de ulular al amor que aún florece

bajo el polvo solar

que muere con la caída de Ícaro

Escarabajos azotan la hoja arrancada,

 garabatean la sinfonía sideral

en una partitura de ladridos.

No eran sueños ni aullidos,

sino la queja seca, amarga,

de un cielo que tose alquitrán.

Lava escurría de fauces abiertas,

no hubo canto mayor

que las consignas de lucha

grabadas en nubes quebradas:

réquiem a lo que fue azul.

Un cuello de telaraña sostiene

el encaje de luz agonizante,

una partitura en tormenta silba

su melodía geométrica,

vapor en litografía,

condensado en textiles rotos

con apenas un acento púrpura.

En cada milímetro de vida

asoma la muerte, ojo maduro

sobre la faz del tiempo

que se acaba

conforme a la canción

interrumpida en compás de infarto.

Y abajo,

los cerdos chillan entonados,

armonía grotesca,

al ver que la pastura terca, indiferente 

sigue dando verdor.




24.3.26

Resistencia

Una bocanada de aire nos salva la existencia 

resistimos

 para no desvanecer en el ombligo de una noche

con cada inhalación nos sostenemos de filamentos etéreos para quedarnos 

Aquí 

Quién sabe dónde 

  o para qué 

pero resistimos

entre fango arrastramos un reloj que no muere

el tiempo infinito nos corta la permanencia 

Estamos limitados a un instante que parece eterno

y resistimos

a la idea de abandonar el estanque para ser un águila 

todo lo hermoso y terrible transcurren en un mismo cuadro, pero el que observa da testimonio de quien vuela mientras deambula bajo el agua

Hemos resistido tanto al cambio que cambiamos

mientras escuchábamos la nada zumbarnos al oído 


tic tac


fa re


La música vive cada vez en espacios más pequeños 

en diminutos apartamentos

las canciones pegadas unas con otras sin distinción de género 

sonando tan sólo un par de compases para luego brincar al que sigue al que sigue al que sigue al que sigue resistiendo en esta carrera de paso incierto 

cada terreno se hace resbaladizo

resistimos la balacera de noticias no solicitadas

las guerras invisibles a los corazones cerrados

la devastación de nuestra propia naturaleza 

vamos desyerbando y sembrando y pavimentando esta ladera para que alguien más la camine, se alimente, cimiente, alguien más 

que no sepa del origen lo goce y se chupe la brecha como un mango

el jugo, tan dulce, no dura nada

Y resistimos 

Porque habrá un día donde ya no haya nada más que hacer y soltemos, lento

el sonido del agua

las mareas de autos

los rumores en un café por la tarde un jueves 

los abrazos que asfixiaron hasta sacarnos la rabia

Los cantos que tiran muros

Las consignas de libertad

Los dandelions al hacerse esporas

Soltamos y al fin, la resistencia nos lleva a tierra firme, nos lleva

más allá 

a la quietud que habita del otro lado del escándalo del mundo