25.6.26

Parque Zaragoza, parque francés

 

Cada que vamos al parque francés te amo más

Lo nombramos francés no por la batalla de Zaragoza en Puebla

sino por la niebla

por las ratas que nos bailan en círculo

  por el aroma a café rancio de la Nestlé

Hoy tocó molienda, decimos al sorber alcohol de nuestros vasos de unicel

 Jugamos ajedrez sobre el adoquín

como una estrategia de supervivencia

la reina declina ante el rey

Frente a la luz intermitente de Tolzú

 apagamos el humo en la cuna de la tarde y se extingue el sol

Caminamos de vuelta a un hogar improvisado cerca de la terminal

Caminamos

Entre coladeras y espejos de agua marrón

Motocicletas robadas, Atzusis y autos de lujo destruyendo el asfalto

veloces

salpican las banquetas que se van angostando

y angostando

hasta que nos quedamos en una isla

rodeados de obscuridad y perfume de croqueta

Te abrazo y nos besamos por largo tiempo

Suenan las cortinas de los bares cerrando

Suenan los trompos de pastor girando en su propio eje

Bailamos with no music

Toluca nos canta como sirena

la melodía que es nuestro apego

por esta ciudad que no es nuestra y nos adopta

Nos arropa más y más y ya no duele

lo que dicen, lo que pasa en el mundo,

lo que nos marginó en este delirio

Estoy extraviada en el tiempo

en una urbe histórica

en una urbe histérica

y tu cuerpo me salva de la deriva.

 

17.5.26

Dos caminan

 Dos caminan

Por separado

Se encuentran 

A la mitad de un sendero se miran


Largo rato


Un beso 


Recargarse en el hombro del otro


Llorar un poquito


Reír más de lo que se llora


Llega el silencio


La indiferencia de quedarse o seguir caminando 


  En sentido opuesto 


Seguir el sendero como antes


  de encontrarse a alguien 


Seguir por separado 


Completar el camino


Completarse a uno mismo sin el otro





28.3.26

Zona corporativa e industrial: Sinfonía contaminada (Verdor)

                     - inspirada en los cuadros de Lilia Carrillo


Quizá el busto de Palas se ha quedado sin cuervos,

solo tecolotes afinan flautas de hueso

en vez de ulular al amor que aún florece

bajo el polvo solar

que muere con la caída de Ícaro

Escarabajos azotan la hoja arrancada,

 garabatean la sinfonía sideral

en una partitura de ladridos.

No eran sueños ni aullidos,

sino la queja seca, amarga,

de un cielo que tose alquitrán.

Lava escurría de fauces abiertas,

no hubo canto mayor

que las consignas de lucha

grabadas en nubes quebradas:

réquiem a lo que fue azul.

Un cuello de telaraña sostiene

el encaje de luz agonizante,

una partitura en tormenta silba

su melodía geométrica,

vapor en litografía,

condensado en textiles rotos

con apenas un acento púrpura.

En cada milímetro de vida

asoma la muerte, ojo maduro

sobre la faz del tiempo

que se acaba

conforme a la canción

interrumpida en compás de infarto.

Y abajo,

los cerdos chillan entonados,

armonía grotesca,

al ver que la pastura terca, indiferente 

sigue dando verdor.




24.3.26

Resistencia

Una bocanada de aire nos salva la existencia 

resistimos

 para no desvanecer en el ombligo de una noche

con cada inhalación nos sostenemos de filamentos etéreos para quedarnos 

Aquí 

Quién sabe dónde 

  o para qué 

pero resistimos

entre fango arrastramos un reloj que no muere

el tiempo infinito nos corta la permanencia 

Estamos limitados a un instante que parece eterno

y resistimos

a la idea de abandonar el estanque para ser un águila 

todo lo hermoso y terrible transcurren en un mismo cuadro, pero el que observa da testimonio de quien vuela mientras deambula bajo el agua

Hemos resistido tanto al cambio que cambiamos

mientras escuchábamos la nada zumbarnos al oído 


tic tac


fa re


La música vive cada vez en espacios más pequeños 

en diminutos apartamentos

las canciones pegadas unas con otras sin distinción de género 

sonando tan sólo un par de compases para luego brincar al que sigue al que sigue al que sigue al que sigue resistiendo en esta carrera de paso incierto 

cada terreno se hace resbaladizo

resistimos la balacera de noticias no solicitadas

las guerras invisibles a los corazones cerrados

la devastación de nuestra propia naturaleza 

vamos desyerbando y sembrando y pavimentando esta ladera para que alguien más la camine, se alimente, cimiente, alguien más 

que no sepa del origen lo goce y se chupe la brecha como un mango

el jugo, tan dulce, no dura nada

Y resistimos 

Porque habrá un día donde ya no haya nada más que hacer y soltemos, lento

el sonido del agua

las mareas de autos

los rumores en un café por la tarde un jueves 

los abrazos que asfixiaron hasta sacarnos la rabia

Los cantos que tiran muros

Las consignas de libertad

Los dandelions al hacerse esporas

Soltamos y al fin, la resistencia nos lleva a tierra firme, nos lleva

más allá 

a la quietud que habita del otro lado del escándalo del mundo



 

25.1.26

De aves que florecen


 De la pluma 

como semilla

 brotó un pinzón primero


tras de él


               la parvada entera


    devoró

              el árbol del que brotaron


 semillas, que como plumas


    volaron 


   y el bosque nació.



La negra pluma abrigó al zanate


  arrastró la obscuridad


Pequeña dicha es


  convertirse de ave a parvada


de parvada a profunda noche 


Cada trigal guarda un sol por semilla;


  la espiga ríe


  cuando el aire le da alas de oro.



15.1.26

Tardío

A medias, piso el camino con cautela:

los pies trotan sobre el lodo

que a veces resbalan en el hielo,

y casi patinan sin quebrarlo 


Me hallo en la mitad de una grieta 

cautiva por este instante minúsculo

donde mi rostro apenas muta 

y aún me reconozco en el espejo


Olvidé qué semillas dejé caer

pero ya emergen los brotes tercos

como cada año


el ciclo se reinicia dos veces:

el 1° de enero y en mi cumpleaños

mas algunos azares tambalean el almanaque 

caen en días inesperados

como encuentros fortuitos

como estornudos

como lluvias en diciembre


se pulveriza la certeza

la ambigüedad abraza cálida 

y me abriga bien.




13.1.26

Realeza


Cargamos una corona invisible:

de espinas oxidadas,

de naturaleza muerta

o de latón que pesa.

 

En la misma calle rota,

un anciano olvida a dónde iba,

un niño vende chicles bajo la lluvia

una mujer arrastra bolsas llenas

de latas vencidas,

pero el mendigo que comparte su pan

y el banquero que condiciona su firma

llevan el mismo trono dentro:

frágil, sucio, audaz

tienen un corazón que late

con dolor, con fuerza o ahogado

por facturas, por gritos o silencios.

 

Esta tierra es divina a ratos:

huele a sangre seca y a jazmín fresco,

a desperdicios y a pan recién horneado.


A veces

los tesoros son una moneda encontrada

en el bolsillo de un abrigo viejo,

suficiente para un café caliente en la mañana más fría

y con ese brillo nos basta.

 

No hay maldad pura,

sólo manos que tiemblan

cuando aprietan el gatillo o el puño,

la fortuna es efímera

pero el aliento

—nuestro aliento—

entra

sale,

y en este reino

se queda.







We're all kings, we're all queens

We're all in this sacred world 

building golden paths

love & hate, right or left

walking through wealth & roughness 

flowing into the human experience 

there's no wrong;

Our empire is inside the heart

& heart is infinite space

Devotional to our nature, 

 we only can win

learning the treasure of life

 that it's hidden for the unfaithful 

 that is brighter for the kindness

But the treasure belongs to everyone 

We're rich! This earth is divine!

This cosmos is hilarious!

All the nonsense, make a lot of sense

Meanwhile, people get confused 

A few, think they're the only kings

Other think that they aren't special 

Creatures, we're royalty of the planet

& the planet our kingdom

Perfection manifest on a simple breath 


26.12.25

Esto no es una canción de amor, es un Réquiem







 La canción de amor se la escribí a alguien más; a ti te hice un réquiem

Para ti, un pentagrama entramado

clave de sol tatuada,

el ojo de Ra en tu tacto endeble

armonía disonante en fractal ajeno

todo eso, en un instante pútrido en debug


Para ti, un rasguido de cuerda rota en el vacío

un agujero negro tragándose las palabras

una existencia inerte, un silencio denso

esta saliva sintética en la tumba de tu savia temprana.


A ti no te canto, te conjuro.

En esta misa sin plegaria

la herida abierta a la vanguardia se hace costra.


Para ti, evocación petrea

contrapunto áspero 

la antítesis helada de algún paisaje lírico 

Si me buscan

 estaré bajo las hojas secas de un pino

  oxidando el símbolo de tu nombre 

desdibujado en la sombra de este réquiem 


No creas todo lo que oyes, 

esa canción de amor era espejismo,

Tú inspiraste un eco hueco 

una tocata y una fuga espectral,

un algoritmo de afecto programado para otro.

Así ocurre el acorde final y abrupto:

la partitura de tu ausencia

se escribe con tinta de tzompantli


Esto no es una canción de amor, esto es un réquiem

El neón parpadea,

como un último aliento sobre la morgue

el glitch de las pasiones cálidas 

de un vacío cuántico que se congela

reescribe la sinfonía del deseo con otra orquesta 

No esperes el crescendo de un lamento,

Este es el kernel panic de una era

de un réquiem desafinado en infinito loop.