Cada que vamos al parque francés te amo más
Lo nombramos francés no por la batalla de Zaragoza en Puebla
sino por la niebla
por las ratas que nos bailan en círculo
por el aroma a café rancio de la Nestlé
Hoy tocó molienda, decimos al sorber alcohol de nuestros
vasos de unicel
Jugamos ajedrez sobre
el adoquín
como una estrategia de supervivencia
la reina declina ante el rey
Frente a la luz intermitente de Tolzú
apagamos el humo en la
cuna de la tarde y se extingue el sol
Caminamos de vuelta a un hogar improvisado cerca de la
terminal
Caminamos
Entre coladeras y espejos de agua marrón
Motocicletas robadas, Atzusis y autos de lujo destruyendo el
asfalto
veloces
salpican las banquetas que se van angostando
y angostando
hasta que nos quedamos en una isla
rodeados de obscuridad y perfume de croqueta
Te abrazo y nos besamos por largo tiempo
Suenan las cortinas de los bares cerrando
Suenan los trompos de pastor girando en su propio eje
Bailamos with no music
Toluca nos canta como sirena
la melodía que es nuestro apego
por esta ciudad que no es nuestra y nos adopta
Nos arropa más y más y ya no duele
lo que dicen, lo que pasa en el mundo,
lo que nos marginó en este delirio
Estoy extraviada en el tiempo
en una urbe histórica
en una urbe histérica
y tu cuerpo me salva de la deriva.






