26.12.25

Esto no es una canción de amor, es un Réquiem







 La canción de amor se la escribí a alguien más; a ti te hice un réquiem

Para ti, un pentagrama entramado

clave de sol tatuada,

el ojo de Ra en tu tacto endeble

armonía disonante en fractal ajeno

todo eso, en un instante pútrido en debug


Para ti, un rasguido de cuerda rota en el vacío

un agujero negro tragándose las palabras

una existencia inerte, un silencio denso

esta saliva sintética en la tumba de tu savia temprana.


A ti no te canto, te conjuro.

En esta misa sin plegaria

la herida abierta a la vanguardia se hace costra.


Para ti, evocación petrea

contrapunto áspero 

la antítesis helada de algún paisaje lírico 

Si me buscan

 estaré bajo las hojas secas de un pino

  oxidando el símbolo de tu nombre 

desdibujado en la sombra de este réquiem 


No creas todo lo que oyes, 

esa canción de amor era espejismo,

Tú inspiraste un eco hueco 

una tocata y una fuga espectral,

un algoritmo de afecto programado para otro.

Así ocurre el acorde final y abrupto:

la partitura de tu ausencia

se escribe con tinta de tzompantli


Esto no es una canción de amor, esto es un réquiem

El neón parpadea,

como un último aliento sobre la morgue

el glitch de las pasiones cálidas 

de un vacío cuántico que se congela

reescribe la sinfonía del deseo con otra orquesta 

No esperes el crescendo de un lamento,

Este es el kernel panic de una era

de un réquiem desafinado en infinito loop.