9.2.22

La mudanza del loco al centro de la Tierra y el olvido de las pertenencias

 

1

Un desajuste es la medida

para comenzar el reacomodo, dice el loco

preparando una mudanza sin pertenencias

 


2

aún no guardes las piezas,

despeja el tablero y sigue jugando

cada error te aleja más de la incertidumbre

que un simple acierto

que uno simple, inmediato y aislado


 

3

ese conejo no te lleva a ninguna parte

quizá para allá te estás dirigiendo

¿a conciencia?, no

a ninguna parte

 


4

El loco persigue el cráter

sin importar la erupción

Cava

Pasa entre los ojales del fuego

incendia la dermis con premura

pero llega al fondo a ensimismarse

ya sin piel, en la pureza de un dolor concurrido

 

 

5

aquí se vive bien, dice el loco

que prepara a fuego lento al conejo que lo llevó a ninguna parte

hay que comerse al instinto antes de que nos gane el tiempo,

dice el loco, que ató al conejo con el último reloj de su mundo

 


6

Siempre estábamos volviendo

y nunca terminábamos de llegar

Llegamos, dice el loco

a donde no se vuelve

a lo que ya no existe

 


7

Al fin

terminaremos de peregrinar, dice el loco

que camina con los zapatos en la mano

con la chamarra en la cintura

con un sombrero que le teme al sol

 


8

olvidó su cartera en el auto el loco

como si fuera una persona normal

de los que olvidan carteras en sus autos

de los que tienen dinero en sus carteras

carteras en sus autos

de los que conducen, a toda velocidad, su vida

y despavoridos abandonan a la mitad de la autopista

su vida

en una cartera cabe

pero el loco no tiene cartera ni auto ni mucho menos es normal

solo le queda una vida

mermada por tantos días sin sol

 


9

Mientras finge que tuvo una cartera que olvidó antes de cruzar la dermis de la tierra,

a cada roca le pregunta si va por la vía correcta

los arduos silencios de las rocas hacen dudar al loco

¿estarán muertas,

o temen herir los sentimientos de un loco?

La condescendencia de una roca conmueve

más que la sinceridad turbulenta de la lava

 


10

Hay un punto del recorrido

que olvidas, dice el loco

si sumergiste la cabeza en el centro de la Tierra

o en el abismo que es tu centro

más que olvidar, lo confundes

En ambos casos 

la soledad es la misma, el vértigo pega igual

 


11

¡Cuánto vacío hay en el centro!,

no había un enorme sol, afirma el loco recién mudado al centro

La luz al final del túnel

era la luz intermedia de un túnel demasiado largo, obscuro

Vacío, es lo que habita en el núcleo

Cuando el sol se crea en el vacío es porque has dejado de habitarlo,

pero a este vacío ya lo nombré hogar y a estas rocas, familia

llegar a donde nadie te espera, pero de igual forma hay un espacio para ti.



.:.

10.10.21

Maneras de andar

 

 

maneras de andar

sin tropiezos

no existen

no

son formas

de andar

traza brecha

con tu caída

deja la rodilla clavada

marcada

se hacen heridas

en la tierra

deja tu error

una huella

el camino se hace

un vado, un tope

imperfección labrada

la vía

está hecha

de faltas

perfectas

se construye     el paso

el camino     nunca

se equivoca en su andar.

 

 

Astra

 

What you know about rollin' down in the deep?When your brain goes numb, you can call that mental freezeWhen these people talk too much, put that shit in slow motion, yeah

I feel like an astronaut in the ocean, ayy

cuando se derrite el mundo los caminos se hacen agua

las ventanas

 a otros mundos

se abren

el astronauta desciende hasta los suburbios

cruza por el puente peatonal

sumergido

en una galaxia urbana

prefiere olvidar su nombre

lee cada uno de los espectaculares hasta que desaparecen

 

entre más se aleja

más desconoce

más se reconoce en cada árbol

mira a cada nube a los ojos

las agrega al facebook antes de que se diluyan

traza una ruta por el malecón

canta con la gente más sencilla

 canta la melodía más sencilla

quiere desvanecer lo complejo, como se deshace una nube

quitarse el metal que lo aprisiona

pero hay más asfixia en la libertad que en la armadura

¿qué es la ansiedad? los términos médicos no le bastan

es el fantasma que le persigue y hace de cada casa un hogar embrujado

es el pensamiento recurrente del insomnio

es la catarsis contenida por miedo a los despidos

es comerse el circuito de las uñas

correr, beber, comer, fumar y los rituales maniáticos domésticos

ya nadie escucha el pasar del tiempo sin imaginar un segundero

está condenado el astronauta a cargar la cruz de un traje aislante

para soportar los tumultos y el devenir de los encuentros

se lo quita sólo con uno que otro astronauta, no con todos

y les cuenta de cuando niño quería flotar en el espacio

las ilusiones infantiles se convierten en los duelos adultos

y jugamos en un nonsense que es tomado demasiado en serio

Piedra

 


                a la partida prematura del poeta D H Rambo      

 

deja obsoleta la calma

  entre lo rugoso del sonido

se recuesta la luz

bufa el horizonte al gato

 que lamenta la pérdida

  de la cordura ajena

la sutil danza de flor en flor

que poliniza una mañana

que de manera temprana

   marchita

es la abundancia de los años

es la tribulación de las horas

es el experimento natural

 que corroe cada cuerpo

no intentes escapar de la calma

recuéstate en la luz, hombre

pide al firmamento te haga piedra

para permanecer en el paisaje

más allá de lo que la muerte permita.

4.7.21

Rezar o no hacerlo

 

Hay quien divide a Dios: lo coloca en cada detalle del mundo y lo convierte en varios

Hay quien da valor a cada detalle y a dios lo anula

Hay quien engloba cada detalle como parte de una sola divinidad y lo hace religión

Y todos tienen razón

Y todos se equivocan

Cada afirmación funciona como individuo

 pero también conforma un mismo concepto

así que da igual rezar a muchos

rezar a uno solo

o no hacerlo;

lo que te venga mejor estará bien.



3.7.21

Shining

 

Le tocó la locura el hombro

 le abrazó los ojos

 proyectando la herida sobre la cicatriz

se hizo película aquella anécdota que se ahogaba en whiskey;

una película tan delgada en la retina que estaba dentro de ella

     repitiendo las líneas de los noventas como guion

Se actúa el pasado y se improvisa el presente

  el futuro no sé, no lo hemos visto, quizá no hay

    Se agotó la cordura que había en las provisiones

Entre varios, cargan al que ha sido abrazado por la locura

lo alzan como un rey sin reino, un inútil inexplicablemente coronado

Entre varios arrastran los demonios del loco,

   del loco regocijado de diablos y fantasmas

insano aquél que no hace inventario intermitente de su entorno, dice y repasa:

las cortinas azules

las mariposas en el clóset

las colillas en el piso

las botellas escondidas como huevos de pascua

maquillaje en la bolsa, aunque sólo demos la vuelta a la mesa

Maquilla el loco la pared y le pinta los labios al segundero

    sólo quiere rejuvenecer el tiempo, dice

 dice incendiando la última vela para la niña albina

me estoy muriendo, amiga, me estoy desvaneciendo, dice con la luz entre los labios

dice al masticar flores del cementerio que el loco mismo cultivó en la última primavera que se asoleó en una playa enmarcada sobre la caseta de un motel a la orilla de la autopista del Sol

sueña ser la numerología entera, siendo que habita el cero

tiene la mira fijada en babel, tiene al Sol tapándole el dedo

podría ir pero ya no va

su instinto ya no le lleva, sólo le salva

de su misma condición de monarca.

30.12.20

No volver, es todo

 

VOLVER

 

We shall live again.

-Patti Smith.

Has muerto

                Y volviste con lo que antes no vaciaste

Has vuelto

                A caer en trampas antiguas

                               Se te c

                                               a

                                               y

                                               ó

                                                 la libertad

                                                               de renunciar

                                                               de retirarte

                                                               de retractarte

es el tiempo de pertenecernos

esos tiempos que nunca existieron y que están en maleza

son bravas las manos que te vieron comer

de su palma, nació la codicia y cada uno de los terrores nocturnos

para eso has muerto

en el ocaso de la carne

el vino sabe a vino

y las mentiras se repiten hasta que ocurren de repente

                retrasamos el encuentro con el jardín de espejos;

                                                               un reflejo se lanza como ola contra el rostro

has renunciado al calendario

a las horas y los días de la semana

anulas el recuerdo de Gregorio

y te cuelgas al sol, que te pasea como un listón del amanecer al poniente

no hay reloj que te ajuste

que la sombra sea tu arrullo y el tiempo

una cuerda que se tensa

en una melodía con variaciones

de las mismas notas

sustituye el metrónomo al segundero

medir tiempos

 con locuras e instantes,

con el hambre, los cigarros consumidos, el insomnio, la lujuria, el cansancio, las obras repetidas

la muerte ocurre muchas veces antes de ser,     y dejar de ser

así que renacer se ha convertido en el proceso de rutina

rutina

el tiempo aprisionado en su propia circunferencia se hace rutina

renacer exactamente en la misma cuna, mismo signo, misma hora

pero con ese conocimiento         de vidas pasadas

en una misma vida

lineal     se expande en prisma ante el infinito de puertas.

Cada vez que vuelvas, abre todas…         entra a una distinta, cada vez

que se te olvide a lo que has vuelto

never forget pero terminas olvidando todo:

dónde pusiste las llaves

que dijiste 7 versos atrás

la apariencia de la cúpula celeste de antenoche

la ebullición en los hombros de las hornillas

always forget todo lo malo que tuerce el destino

que en un desfiladero rebobina

                en lo obscuro    las cuentas sin saldar

Hay que irse en blanco, dijo un fantasma antes de serlo

cuánto nos aturde ese dicho

del que parte al último parte peor;

para morirse      (hasta para eso)               hay que saber partir.      .




27.9.20

Decreto

 

No voy a pelear contra los años, los voy a archivar

entre la ropa, los gustos y la raíz de una cabellera teñida

no diré “en mis tiempos” como si fueran otros tiempos y el presente fuera intruso

Haré mío el instante, el humor colectivo y lo que provea el paisaje

 eso haré             

antes de que la vida 

caiga como la tarde, como una roca

11.8.20

Honesty

 

Intenté robarme un libro de casa de una yonqui que tenía muy buenos libros

y nula gana de usarlos para algo más

que no fuera vaciar bolsas de polvo blanco

partirlo en rayas verticales

perpendiculares a los renglones del poemario

Lo intenté como la cínica ladrona de libros que soy

pero me descubrieron;

mis dos mejores amigos me descubrieron

y me reprocharon

robarle libros a la yonqui

que minutos antes nos había puesto en situaciones crespas

A la misma yonqui que nos vendió su colección de porcelana

que nos asaltó a cambio de sus minucias

para comprar más polvo

y más polvo

y mi dinero lo hizo polvo y en venganza le robé un libro…

de hecho fueron tres,

de hecho no los robé, pero lo intenté

Algo de Kerouac, algo de Baudelaire y una antología poética sobre brujas

Acerqué mi bolso al librero,

Deslicé

 suave y precisa los dedos entre el tumulto y extirpé los ejemplares deseados

ella misma lo dijo: ya no quiero leer, ya no me gusta escribir

sólo quiero inhalar en calzones, dijo la yonqui, me lo dijo tres veces

eso me repetía en silencio mientras guardaba uno por uno los ejemplares en mi bolsa de terciopelo negro con flores sesenteras

Jamás olvidaré la mirada inquisitiva y dolorosa de Diego, de Demetrio

El reclamo mudo y decepción proyectados en el entrecejo

Ahí lo supe: la yonqui soy yo

                        la asaltante soy yo

                       la adicta sin autocontrol

no sólo es ella, ahora soy yo a quien le sudan las manos

no quiero devolver los libros, son ediciones rarísimas, repetí en mantra

La yonqui nos había dejado solos en el apartamento

Tres, éramos tres

Y ella huyó con los billetes que le dimos y nos dejó

Solos

Entre medio millar de libros selectos que había comprado en años de viejas glorias

El futuro de esas hojas estaba destinado a la humedad, al polvo o al fuego

Igual que ella

Que huyó con los billetes y una cuchara quemada en el reverso

Con su abrigo de peluche y su blusa de Velvet Underground

Que inhaló la última línea que quedaba sobre el libro de Withman

Tomó a un fornido argentino del brazo

y salió del apartamento al que echó llave al salir

¿?

Los tres miramos el librero

Y la bolsa de terciopelo alternadamente

Deja los libros, Athena

Repiten con distintas entonaciones que retumban en la moral

Deambulo entre la culpa y la adrenalina del robo

Sinceramente, lo más sincera que he sido, lo digo

No quería devolverlos

O pensé en devolverlos y volver a tomarlos a la menor oportunidad

Mis amigos, los dos más significativos, no me dejaron

Los dejé aparte por si la yonqui tuviera deseos de dinero fácil

Pero al volver a su apartamento y liberarnos

ella no aceptó el trato;

lo único que ataba a la yonqui al mundo eran esos divinos libros de poetas malditos

ediciones únicas, importadas, artesanales nacionales, edición de colección

La yonqui antes de ser yonqui fue poeta y en alguna parte lo será siempre

Y ella

   como yo

      sabe que

Desprenderse de un libro no es dinero fácil;

es que te saquen sangre,

                                                               que te la roben.

4.6.20

Objetivos de cuarentena



Salir victoriosos del encierro. En su defecto, salir con anécdotas memorables.

Mantener (a toda costa) la salud mental.

Realizar caminatas nocturnas de incógnita a manera de ejercicio.

Tener una dieta nutritiva, sabrosa y saludable (sí, las tres).

Continuar sin consumo de alcohol y tabaco (al menos).

Ahorrar. Siempre ahorrar. Y a veces comprar por Amazon.

Cuidar y procurar los empleos (si los hay o sigue habiendo).

No descontinuar rituales de luna llena.

Tiempo de calidad laboral.

Tiempo de calidad sexual.

Elegir lecturas de variado impacto.

Videollamar a los amigos, distorsionar y reafirmar su recuerdo.

Jugar con las mascotas. Educarlas si hay interés de ambas partes.

Evitar que el gato atrape otro colibrí.

Evitar que el perro sea cómplice del gato.

Regar las plantas (unas diario y otras no).

Comerse las zarzamoras (o se las comen los zanates).

Procurar que la casa esté no tan sucia (o limpia de ser posible).

Cordialidad con nuestros compañeros de cuarentena.

Meditar. Al menos calmar la mente.

Aceptar el enclaustro.

Y lo más importante:

NO ENLOQUECER.

No enloquecer.

No enloquecer.

No enloquecer.

No enloquecer.