Una bocanada de aire nos salva la existencia
resistimos
para no desvanecer en el ombligo de una noche
con cada inhalación nos sostenemos de filamentos etéreos para quedarnos
Aquí
Quién sabe dónde
o para qué
pero resistimos
entre fango arrastramos un reloj que no muere
el tiempo infinito nos corta la permanencia
Estamos limitados a un instante que parece eterno
y resistimos
a la idea de abandonar el estanque para ser un águila
todo lo hermoso y terrible transcurren en un mismo cuadro, pero el que observa da testimonio de quien vuela mientras deambula bajo el agua
Hemos resistido tanto al cambio que cambiamos
mientras escuchábamos la nada zumbarnos al oído
tic tac
La música vive cada vez en espacios más pequeños
En diminutos apartamentos, pegadas unas con otras sin distinción de género
Sonando tan sólo un par de compases para luego brincar al que sigue al que sigue al que sigue al que sigue resistiendo en esta carrera de paso incierto
cada terreno se hace resbaladizo
resistimos la balacera de noticias no solicitadas
las guerras invisibles a los corazones cerrados
la devastación de nuestra propia naturaleza
vamos desyerbando y sembrando y pavimentando esta ladera para que alguien más la camine, se alimente, cimiente, alguien más
que no sepa del origen lo goce y se chupe la brecha como un mango
el jugo, tan dulce, no dura nada
Y resistimos
Porque habrá un día donde ya no haya nada más que hacer y soltemos, lento
el sonido del agua
las mareas de autos
los rumores en un café por la tarde un jueves
los abrazos que asfixiaron hasta sacarnos la rabia
Los cantos que tiran muros
Las consignas de libertad
Los dandelions al hacerse esporas
Soltamos y al fin, la resistencia nos lleva a tierra firme, nos lleva
más allá
a la quietud que habita del otro lado del escándalo del mundo
